Si no llueve en las zonas cafeteras, la megacosecha podría verse afectada

Contradictorio, pero real. Así podría calificarse lo que está sucediendo hoy con el fenómeno de ‘El Niño’ en la caficultura colombiana. 

¿La razón? Las evidencias son contundentes: fotos de fincas cafeteras del Huila, Cauca y Nariño que parecieran sembradas con algodón, pues es tal la floración que el panorama pasó del verde al blanco.

Uno de los expertos de la Federación Nacional de Cafeteros explicó que el clima ha estado ocasionando lo que se conoce como ‘estrés fisiológico’ a los arbustos de café, manifestándose con altas floraciones.

“Hasta ahora, todo está bien. Sin embargo, si no llegan las lluvias toda esta floración podría verse estropeada, pues es necesario que comience a recibir agua; de lo contrario, los frutos (que se forman a partir de las flores) no tendrán almendras de buena calidad”, dijo el técnico consultado.

Así las cosas, los caficultores del país están cruzando los dedos, anhelando que vengan las lluvias, así como siempre ha sucedido al finalizar el primer trimestre del año.

Todo, pese a que el fenómeno de ‘El Niño’ sigue presente, pero este comenzaría a atenuarse desde principios de abril.

Al menos esto es lo que informó el Centro de Predicciones Climáticas, de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (Noaa).

Álvaro Espitia, miembro del Comité departamental Cafeteros del Huila indicó que allí es donde se están presentando los más altos indicadores de floraciones del país.

La zona sur, al parecer es la de mejores resultados. Justo allí es donde se ubican los dos primeros municipios cafeteros del país, Pitalito (con 20.000 hectáreas sembradas) y Acevedo (12.000 hectáreas).

“Huila tiene el privilegio de tener dos cosechas al año; sin embargo, la situación de la zona norte es complicada debido al intenso verano y a la afectación por la plaga de la broca.

“Hemos tenido muy buenas floraciones en las zonas de cultivo”, destacó Salazar.
/portafolio.co

huila