“Hospital de Pitalito, ¡Te atendemos con el Corazón!” ¿Artificial, de piedra, de palo, de hierro?

Categoría de noticias

Iklan Semua Halaman

“Hospital de Pitalito, ¡Te atendemos con el Corazón!” ¿Artificial, de piedra, de palo, de hierro?

jueves, 16 de mayo de 2019


Escrito por: EVER VERU COLLAZOS /Opinión

Nuestros ancestros siempre nos decían, “hasta que no le pase no se va a dar cuenta de lo que le esto diciendo, para que aprenda y coja experiencia”. Y es totalmente cierta aquella afirmación, la cual siempre tendrá vigencia en el aprendizaje de todos.

Sin Desconocer mi vínculo familiar directo y de afectividad, despojándome de aquella situación, de la manera más objetiva y vertical, desafortunadamente tuve que padecer de manera directa el fin de semana anterior el inclemente, inhóspito, cruel, despiadado e inhumano trato del que fuimos objeto así como testigos junto con mi padre, en este centro hospitalario a donde llegamos de urgencias a solicitar atención médica.

Si bien es cierto que el Hospital Departamental de Pitalito, no solo se dedica a atender usuarios de esta municipalidad, aparte de los municipios circunvecinos sino también de otros departamentos del sur del país, no hay excusa ni justificación alguna para que la atención sea paupérrima, desobligante, desatenta, demorada, negligente, inhumana y cruel en la gran mayoría de los casos, en donde aparte y para completar la “dicha”, perdón la desdicha, debemos enfrentar toda una odisea en tramitología, sin importar a que E.P.S, o régimen de salud pertenezca el paciente, bien sea contributivo o subsidiado.

No se puede escudar la administración de aquel hospital del maltrato y la mala atención brindada por la misma cantidad de pacientes en masa, que a diario acuden y transitan por sus pasillos en espera de una atención humana e inmediata en los casos de máximas urgencias, como en todo tipo de casos en donde se debe tratar al paciente dignamente y no como una simple mercancía como acostumbran la mayoría de sus empleados y dependientes a hacerlo.

Si bien ya se convirtió en frase de cajón, que las E.P.S, y todas las entidades adscritas y afines convirtieron la salud en Colombia en un paseo de la muerte, este centro hospitalario sí que le rinde y hace “honor” con sobrado demérito a aquella infame afirmación.

Si tantos usuarios y pacientes deben atender a diario ¿porque no se contrata más personal para brindar atención de calidad, digna, oportuna, inmediata y humana?

¿Los recursos no alcanzan para hacerlo con tanto ingresos que debe generar la cantidad de atenciones y servicios que se ofrecen y se brindan diariamente?

¿Cuáles son los estados financieros de esta Entidad o en que invierten los ingresos económicos obtenidos, que no les permite contratar más personal pero independientemente de eso, que sean personas idóneas, capaces, preparadas y que gocen de un verdadero talento humano para tratar de la misma manera humanos, como ellos mismos?

¿El o la profesional que representa a esta Entidad en dicha área, está realmente preparada para dirigir y tomar las decisiones más acertadas una vez se revisan hojas de vida y se vincula nuevo personal?

¿O como en la gran mayoría de los casos de la administración publica en el Estado Colombiano, solo se contrata al jefe del área de talento humano, no por virtudes humanas y profesionales sino por politiquería, así como a todo al personal adscrito que presta sus servicios en casi todas las dependencias de las diferentes entidades Públicas?

¿En que basa sus criterios objetiva y verticalmente, la comisión, la junta directiva, el profesional, a quien o a quienes les corresponda la selección y posterior vinculación del personal adscrito para que presten los servicios que ofrece en todas sus áreas el hospital departamental de Pitalito Huila?

Me atrevo a asegurar que la gran mayoría de los empleados de las instituciones hospitalarias Publicas del Estado Colombiano no conocen a fondo y ni siquiera someramente saben de qué trata, la Resolución 13437 DE 1991, Por la cual se constituyen los comités de Ética Hospitalaria y se adoptan el Decálogo de los Derechos de los Pacientes, y menos los pacientes conocemos cuáles son nuestros derechos así como las responsabilidades que tenemos al ingresar a estos centros de salud, como también desconocemos la actual Ley Estatutaria de Salud (1751 de 2015), la cual consagró la salud como un derecho fundamental de los Colombianos. Claro está que de muy poco o nada sirve la copiada y fracasada ley 100 de 1993, aunque la conociéramos en su totalidad.

Puedo asegurar también que de 10 personas que prestan su atención en todas las áreas, desde vigilantes, pasando por enfermeras, profesionales de todo tipo, directores, así como jefe de áreas, y de talento humano especialmente a quien le compete por su misma función vigilar que se brinde el mejor trato, solo un porcentaje no superior entre el 30 y 40 por ciento ofrecen y prestan un verdadero servicio humanizado a los pacientes que se atienden.

La mayoría del personal que atiende se dedica más al manejo del trabajo computacional sin desconocer que no deja de ser interesante e importante todo tipo de trámites legales para ofrecer un buen servicio en la era de la tecnología y cumplir con parte de las funciones asignadas, pero de igual manera el trato directo y personalizado a los pacientes debe ser prioritario para ofrecer un servicio más humano. Cada vez que alguien se acerca a preguntar por un paciente, por un trámite, por un profesional, o por cualquier situación que deba hacerlo, le responden de una manera déspota, desinteresada, seca, fría, desatenta, sin siquiera por simple respeto humano, prestar un poco de atención directa sino mirando al computador y tirándose la pelota de uno en uno, y en muchas ocasiones termina uno más confundido y desubicado por el trato degradante y desagradable que recibe.

Muchas personas humildes como somos la mayoría, en varias ocasiones preferimos no preguntar ni acudir a ninguno de este tipo de empleados para que nos ayuden a resolver nuestras dudas, inquietudes o trámites, para evitarnos regaños en el peor de los casos, y terminamos esperando que ellos realicen sus pacientes, flemáticas, y pausadas labores, dejando a la de DIOS que todo suceda, con la lentitud, la arrogancia y la soberbia de algunos, funcionarios que miran al usuario cuando lo hacen, por encima del hombro, ya que su único fin e interés y a lo que van es únicamente a devengar un salario para su sustento diario, pero no son personas idóneas para realizar y ejecutar las labores encomendadas ya que por encima de toda condición o situación deben ofrecer un tato completamente humanizado, empezando por los mismos pacientes que en su estado de indefensa por su misma vulnerabilidad deben hacerlo, como a sus acompañantes también.

La inmensa mayoría de los usuarios son o somos de origen campesino en gran magnitud, sin estudios básicos siquiera en caso de muchos, con un desconociendo total de los tramites y gestiones a los que debemos acudir y enfrentarnos desde el mismo ingreso, así como internamente hasta el momento de la misma salida, convirtiéndose en una lucha y una completa odisea la que debemos enfrentar, frente a un personal displicente, desatento, inhumano grosero y hasta patán en algunos casos.

Sería pertinente, magnifico y oportuno que la actual Gerente de dicha Institución, salga de su oficina a dar un paseo de manera frecuente por todas las instalaciones, para que observe, se empape, constate y se dé cuenta de tantas falencia que se presentan diariamente, para que tome los correctivos necesario en aras de ofrecer un trato con el corazón como reza el lema de este hospital, ya que a quien le compete hacerlo, el o la jefe de talento humano por su misma dignidad y designación para lo que ha sido justificada su contratación, no se toma tampoco la molestia de hacerlo. Creo que hay que empezar por dale charlas, e invitar a dicho jefe al menos a seminarios o cursos sobre talento humano sino conoce como se debe tratar a los demás para que lo ponga en práctica, dar ejemplo y exigir también al personal a su cargo.

Resaltar y aplaudir eso si la labor y la tarea de las personas más humildes que realizan las labores de limpieza y aseo en dicha Institución y por supuesto la entrega y la atención humana, solidaria y desinteresada de uno que otro empleado de aquel centro hospitalario sin entrar a detallar de que condición profesional sea, porque los únicos que atienden humanamente los hay en todos los campos y áreas. Tampoco podemos desconocer los avances, las ampliaciones de infraestructura y la gran variedad de servicios que hoy se ofrecen pero desafortunadamente lo más vital y esperado que es el trato humano, para quienes en su debido momento más lo necesitan por su misma vulnerabilidad es lo que menos reciben.

Es triste, lamentable, deprimente, detestable, desagradable, y abominable tener que ingresar a solicitar servicios en este el más importante y el único centro hospitalario de más alto y mejor nivel del sur del departamento del Huila y del sur del país. Hoy me pregunto si este es el trato que recibimos los pacientes y usuarios de este centro hospitalario que se ufana de “ATENDER CON EL CORAZÓN”, que por ley debe ser vigilado por la superintendencia nacional de salud, así como por el ministerio de salud y protección social, tanto como por la asociación de usuarios, ¿Qué y cómo será el trato en los demás centros hospitalarios de la región menos vigilados y de menor nivel de complejidad?

No faltará quien observe que para eso están los entes de control para denunciar y poner en conocimiento de estos, los abusos ocasionados y causados a los pacientes como a sus mismos acompañantes en los casos debidos. Le respondo anticipadamente: la inmensa mayoría de quejas en el Estado Colombiano, se quedan sin fundamento, se archivan o se caen por la falta de peso, de argumentos, o porque simplemente como lo advertí al comienzo quienes sufren o sufrimos aquellos atropellos escasamente saben firmar, menos poner una denuncia concreta y justificada para que avance en sus propósitos sanos de exigir el respeto por sus derechos adquiridos y obtener así una pronta solución a sus justificadas quejas.

Nos queda rezar,

¡DIOS líbranos de todo mal!

Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Laboyanos.com.