Por el delito de feminicidio agravado, cometido a finales de marzo de este año en el barrio
Granjas Comunitarias de Neiva (Huila), el hombre a través de su defensa celebró un preacuerdo
con la Fiscalía, en virtud del cual el juez le concedió la rebaja que permite la ley por esos casos y
tasó la pena referida.
La víctima, quien estaba embarazada (situación que agravó la conducta), murió según el
dictamen médico legal por un trauma cráneo encefálico severo, al parecer ocasionado por varios
golpes con un objeto contundente.
El ataque se habría dado en medio de una discusión; sin embargo, sí se determinó que Dussan
Rojas venía cavando la fosa desde hacía días, aduciendo que iba hacer arreglos en la casa.
Una relación fragmentada
La fiscalía de la Unidad de Vida que lideró la investigación documentó que la pareja tenía una
relación quebrantada, por lo que terminaban y volvían de manera constante.
Precisamente, en esos días cuando ocurrieron los hechos, el encartado había regresado a la
residencia a convivir con ella.
No obstante, la ausencia de la joven mujer se hizo evidente ante su familia, pues sus parientes
no sabían nada de ella desde el 31 de marzo, por lo que avisaron a las autoridades.
El 2 de abril último la Policía de Vigilancia logró entrar a la casa, donde al realizar una revisión
general notaron tierra removida. Fue así como se trasladó un equipo de inspección técnica a
cadáver del CTI de la Fiscalía, que encontró sepultada a la mujer en el patio.




