Llevó a mujer a una casa con la excusa de empacar regalos de Navidad y terminó abusandola, en Neiva

El joven José Amauri Escandón Ramírez fue condenado a ocho años de prisión, en segunda instancia, por abusar sexualmente de una mujer. 

El Tribunal Superior de Neiva revocó parcialmente el fallo que lo había absuelto. El hombre, tras conocer la orden de captura en su contra, huye de las autoridades.

“A la Sala no le asiste hesitación (duda) alguna de la realidad de lo ocurrido…la sometió a los actos lúbricos violentos…”, sentenciaron los magistrados del Tribunal Superior de Neiva al condenar a José Amauri Escandón Ramírez del delito de acto sexual violento contra Carmen Victoria Buelvas Córdoba.

El fallo fue proferido por los tres magistrados de la Sala Primera de Decisión Penal del alto Tribunal, tras revocar parcialmente la sentencia de primera instancia del Juez Segundo Penal del Circuito de Neiva con Funciones de Conocimiento, que había absuelto al joven por duda probatoria del delito de actos sexuales, además de ser absuelto por el delito de secuestro simple. “No se puede determinar que el secuestro simple se haya configurado…”, dijo el togado.

Escandón Ramírez había sido acusado de haber retenido y agredido sexualmente a la joven, en la madrugada del 25 de diciembre de 2013, a quien llevó a la casa donde vivía una hermana de él, ubicada en la Calle 27A con Carrera 50 en el barrio Alejandría en el oriente de Neiva, con el “engaño” de empacar unos regalos de navidad.

En la acusación, el fiscal señaló que estando en la casa y en contra de la voluntad de la joven, Escandón Ramírez la “retuvo” luego de haberle puesto seguro a las cerraduras de la puerta. “La coge a la fuerza y procede a querer besarla…”.

La joven en medio de llanto trató de defenderse y suplicarle que la dejara ir, sin embargo, José Amaury le decía que “porque razón no quería tener relaciones sexuales con él…” ante la negativa de la mujer, él la lleva a una habitación donde la encierra y empieza a “querer besarla por todo el cuerpo y frotarle el miembro viril sobre las piernas”.

La mujer en medio del llanto reza y grita. “Le decía que él tenía una hermanita y una madre que se pusiera en el lugar de ellas y éste le decía que…no lo iba a convencer con esa sicología barata y forcejeaba para quitarle la ropa…”, señaló el fiscal en la acusación.

Escandón ante la negativa de la joven de acceder a los “apetitos sexuales” abre la puerta, la deja ir, llegando ella hasta donde Rafael Ramiro Ramírez, vigilante en el barrio, quien le colabora regalándole una llamada telefónica a su padre.

El progenitor de la joven llega al lugar, la encuentra en compañía de dos policías, el vigilante y de Escandón Ramírez, quien le “pide disculpas, que se había equivocado, que ella no era lo que él esperaba y al final no la accedió carnalmente”.

 

“La versión tiene confirmación…”

Los magistrados al estudiar las pruebas aportadas por el fiscal del caso en el proceso, manifestaron que la narración y un señalamiento serio, de la víctima permiten establecer la veracidad de los hechos. “La versión de la víctima en torno a las circunstancias que rodearon los hechos tiene confirmación probatoria en los medios de conocimiento ya descritos”.

Agregaron que la narración directa y sin ambages, coherente y consistente entre sus propios dichos y los testimonios ofrecidos por el vigilante del sector, Mario Rafael Ramírez Yepes, los policiales que acudieron a brindar atención al caso, al igual que por su padre putativo, “personas a quienes, si bien no observaron directamente dichos vejámenes, de manera casi que inmediata y concomitante se enteraron del vejamen por ella padecido, ya que la propia víctima así se los exteriorizó…”.

Una de los testimonios que reforzó la declaración de la víctima y tuvo más relevancia, fue el del vigilante Ramírez, quien la observó alterada segundos después del ataque sexual. “Observó a la joven alterada y llorando cuando salía de la vivienda, diciéndole que allí la habían intentado violar, viendo igualmente al hoy acusado José Amauri Escandón Ramírez requiriendo a la joven para, que ingresara nuevamente a la residencia…”, señalaron los operadores judiciales.

Agregaron que no solo satisfecho con encerrarla, la sometió a la fuerza, “éste se desnudó y sometiéndola físicamente, le daba besos en el cuello, le acariciaba la espalda y la manoseaba, sobándole también el pene en sus piernas y espalda con la intención de accederla, lo que ella evitó oponiéndose a tal acto, repeliéndolo con sus pies, logrando con ello que la dejara salir de la habitación”.

La joven no fue la única mujer que agredió sexualmente Escandón Ramírez, así quedo revelado en el juicio cuando una de sus víctimas narró como fue atacada por el joven. “La mujer refirió conocer a José Amauri, en alguna ocasión salieron, al regresar a la casa y luego de charlar en la sala, ella ingresó a la habitación contigua, él se le fue detrás, ella se opuso manifestándole que era una falta de respeto, luego la agarró fuerte de los brazos para besarla a la fuerza, la tiró contra la pared e intentó abusar; que como ella manifestó llamaría a la abuela, la insultó y se fue”.

 No hubo secuestro

Los magistrados al igual que el juez de primera instancia coincidieron el señalar que el delito de secuestro simple no se llevó a cabo por parte de José Amaury Escandón. “La víctima en ningún momento llegó de manera forzada al lugar de los hechos, ésta había concertado con el joven llegar a su lugar de residencia…”, manifestó el togado del Juzgado Segundo Penal del Circuito.

Los jueces del alto Tribunal manifestaron que la motivación de Escandón Ramírez era sexual y no de retener a la joven. “La finalidad o ánimo distinto en el sujeto para retener momentáneamente a la víctima, lo fue de carácter sexual hacia ella, exteriorizada inicialmente y desde el instante concomitante a cerrar las seguridades de la puerta de salida, mediante el asedio sexual, pasando a besos y caricias, que ante la oposición de la afectada, pasaron al empleo de la fuerza —violencia- por parte del agresor para lograr su propósito, siendo entonces esa la real y palpable pretensión del agente, que no de secuestrarla con algún otro propósito…”, explicaron los magistrados.

Huye de la justicia

Los magistrados al revocar parcialmente la sentencia de primera instancia, anunciaron la expedición de la orden de captura en contra de José Amauri Escandón Ramírez, para que cumpla la condena en la cárcel tras negarla la prisión domiciliaria. “El sentenciado no se hace acreedor al subrogado penal de suspensión condicional de la ejecución de la pena ni a la prisión domiciliaria. En consecuencia, de manera inmediata se expedirá orden de captura en su contra…”.

El joven al escuchar la decisión de los magistrados se desconectó de la audiencia virtual y desde entonces las autoridades judiciales desconocen su paradero y se encuentran tras su búsqueda para trasladarlo a la cárcel. Tomado de LANACIÓN.COM.CO

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