La Justicia Especial para la Paz (JEP) acusó por primera vez a la antigua guerrilla de las FARC por crímenes de guerra e imputó a sus últimos ocho jefes por los secuestros y otros graves delitos relacionados con la privación de la libertad cometidos durante el conflicto armado colombiano tales como homicidio, tortura, tratos crueles, atentados a la dignidad personal, violencia sexual y desplazamiento forzado.
"La Sala de Reconocimiento de la JEP les
imputó a ochos miembros del antiguo Secretariado de las extintas FARC crímenes
de lesa humanidad y crímenes de guerra dentro del Caso 01", dijo este
jueves la magistrada Julieta Lemaitre Ripoll. Los acusados son Rodrigo Londoño,
último jefe de la antigua guerrilla y actual presidente de Comunes, surgido de
la desmovilización de las Farc; los senadores Julián Gallo y Pablo Catatumbo,
así como los también exjefes guerrilleros Jaime Alberto Parra, Milton de Jesús
Toncel, Juan Hermildo Cabrera, Pastor Alape y Rodrigo Granda. Este tribunal
creado a instancias del acuerdo de paz en 2016, llegó a esta decisión luego de
dos años y medio de investigaciones en los cuales inspeccionó archivos
judiciales, junto a las versiones individuales y colectivas de 257 excombatientes,
en las que muchos reconocieron su culpa, y las informaciones de 1.028 víctimas.




