La App que le ayuda a cuidar su Carro

A Edgar Mantilla ‘le dolía su carro’. Viajando de una ciudad a otra, no entendía los gastos exorbitantes que su automotor le estaba demandando ni el mantenimiento constante que debía practicarle.

Conversando con sus amigos, descubrió que era ‘un mal de muchos’ y, como digno emprendedor, vio en este dolor de cabeza una oportunidad: la gente necesitaba una herramienta que le ayudara a predecir las necesidades de su vehículo para poder suplirlas a tiempo sin maltratar el bolsillo.


Así nació Sapco: una plataforma web y aplicación que le permite, a quien las descargue, saber cuándo debe cambiarle el aceite de su carro, revisar el motor, cambiar las llantas, pagar el Soat y controlar los kilómetros que ha recorrido.


Junto con Sebastian Höfler, reunieron un capital de 200 millones de pesos que les permitió ‘arrancar’. “No fue fácil. Nos tocó pivotear mucho para entender lo que estaba demandando el mercado. Desde un inicio, dedicamos el 200 % de nuestro tiempo a este proyecto hasta que un día la idea de Sapco estuvo clara”, cuenta Mantilla, con un deje de cansancio y orgullo en su voz.


Pasaron por el parque del emprendimiento, en Medellín, y estuvieron en las manos de Apps.co, una iniciativa del Ministerio de las Telecomunicaciones que asesora a los proyectos de emprendimiento. Allí recibieron asesoría legal y tecnológica, lo que les permitió acelerar su crecimiento.


Hoy, 21 meses después de haber montado el negocio y luego de estar facturando seis millones de pesos mensuales, están registrando $35 millones y 30 usuarios nuevos cada día.


“Cuando arrancamos, éramos tres personas. Ahora somos 47 que estamos viviendo de la app y queremos seguir creciendo. Devengamos lo necesario como para mantener nuestra operación y realizar acciones comerciales”, añade Mantilla.


El emprendedor asegura que la clave de su éxito ha sido priorizar el pago de sus colaboradores antes que las ganancias de sus fundadores. “Vivimos de esto, es nuestra empresa. ‘Raspamos’ un poco para subsistir, pero no nos excedemos. A largo plazo, sabemos que veremos los frutos”, señala el cucuteño.


Sapco también está ofreciendo sus servicios a talleres y concesionarios: estos negocios les ofrecen a sus clientes descargar la aplicación; de este modo, pueden monitorear el estado de los vehículos y ofrecer sus servicios. “Les permite hacer tratos con otras compañías. Es decir, ellos le pueden decir a una proveedora de llantas: tengo 50 Ford Fiesta que en un mes tendrán que cambiar sus llantas. Deme un descuento y yo le compro todas las unidades a usted”, explica Mantilla.


De igual forma, el equipo ha creado alianzas: trabaja de la mano con Suramericana para facilitarle el trámite del Soat a los conductores y llevarles el seguro a casa.


Hace poco, conocieron a una agencia de publicidad española que, desde el país ibérico, probaron la app y les gustó. Hoy están en conversaciones para ‘poner a rodar’ la app en Madrid.


‘QUEREMOS SER EL GOOGLE DEL SECTOR AUTOMOTRIZ’


Sapco está listo para dar el salto: el próximo año buscan ‘prender motores’ en México y Ecuador con el único objetivo de apropiarse de las calles latinoamericanas. Para ello, han estado trabajando en internacionalizar la marca, en hacer su diseño estético y tecnológico más funcional para sus usuarios.


Los emprendedores también busca trabajar con el Gobierno porque ha visto en una triste realidad otra oportunidad: más del 15 % de la siniestralidad vehicular es consecuencia de la falta de mantenimiento de los carros. Según Mantilla, de ese 15% la mayoría de los casos se da por no cambiar oportunamente las llantas. Este emprendimiento ha podido evaluar que ha reducido ese índice. Están buscando conversar con el Gobierno para que apoyen este proyecto y puedan impactar de forma más contundente estos índices.


Pero hay una meta ambiciosa y – tal vez - más sencilla que quieren conseguir: facturar un millón de dólares al tercer año de operación.


Mantilla, junto con el equipo, no solo han logrado que el carro deje de ser ‘un dolor’ para miles de personas. También consiguieron un ‘alivio’ para sus bolsillos.

Nación